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Clínica dental Doctor Puchol
El blanqueamiento dental es un tratamiento de estética dental que logra aclarar varios tonos el color original de la dentadura, consiguiendo que ésta luzca más blanca y brillante. Este proceso permite eliminar gran parte de las manchas naturales o manchas producidas por algunos alimentos o bebidas como el té, el café o el tabaco, así como las ocasionadas por medicamentos u otras sustancias. Sin embargo, hay que tener en cuenta que cada paciente tiene un color de dientes natural que determinará el tono final conseguido.
El blanqueamiento dental efectuado por un odontólogo profesional no provoca dolor, desgaste, ni debilita los dientes, garantizando la buena salud bucal. En un tratamiento profesional para blanquear los dientes se utiliza un gel, que a través del oxígeno, actúa químicamente para reducir varios tonos dentro del mismo color de la pieza dental.
Para muchas personas, además de perfeccionar su sonrisa, el blanqueamiento dental supone una mejora en la autoestima, ya que suelen estar acomplejadas por el color de sus dientes, pudiendo afectar a su calidad de vida y a las relaciones con los demás. Unos dientes blancos dan un aspecto más sano, limpio y juvenil, por lo que cada vez son más los pacientes que demandan tratamientos para blanquear los dientes.

El color de los dientes de cada persona viene definido por su tono originario, el grosor de la dentina y por la calidad del esmalte. Éste puede verse alterado con el paso de los años, por factores genéticos, por tinción causada por hábitos alimenticios, por el tabaco, por una higiene bucal deficiente o por la ingesta de algunos fármacos, volviéndose entonces los dientes amarillos o apareciendo manchas.
La primera medida para evitar que los dientes se vuelvan amarillos y tengan manchas, es efectuar un correcto cepillado bucal tres veces al día. Además, el consumo excesivos de alimentos con alto contenido en azúcar puede estropear el esmalte, mientras que la cafeína y el té contribuyen a que los dientes adquieran un tono oscurecido. La nicotina que se encuentra en el tabaco provoca la decoloración progresiva de los dientes, lo que puede derivar incluso en una dentadura de color negro. Asimismo, el exceso de alcohol, sobre todo de bebidas coloreadas como el vino tinto, whisky o coñac, influyen en la coloración amarillenta de los dientes.
Existen varias maneras de blanquear los dientes: el blanqueamiento dental en casa, realizado habitualmente con kits de blanqueamiento o pastas de dientes blanqueadoras compradas en farmacias o parafarmacias; el blanqueamiento dental profesional, que es el que lleva a cabo el dentista en la consulta; o el blanqueamiento dental combinado, en el que el odontólogo trata al paciente en la clínica y éste completa el proceso en su casa. Los tratamientos para blanquear los dientes supervisados por un dentista, además, garantizan siempre su salud bucal. Existen otras técnicas complementarias de estética dental, como el uso de carillas dentales, para aquellos casos en los que el blanqueamiento dental no sea suficiente.
Los kits de blanqueamiento dental caseros son productos que se venden sin receta médica en farmacias, parafarmacias y supermercados; el precio del blanqueamiento dental casero mediante kits o pastas dentales blanqueadoras es bastante más económico que un tratamiento profesional, pero ofrece algunas desventajas y sin un uso adecuado o con productos de dudosa procedencia, pueden conllevar riesgos para la salud bucal.
Un kit de blanqueamiento dental casero consiste en la colocación de un molde en la boca con una pequeña cantidad de gel blanqueador (normalmente peróxido de hidrógeno), que se deja actuar durante media hora aproximadamente. Sin embargo, aunque estos kits son muy fáciles de encontrar, cómodos y baratos, son poco efectivos e incluso algunos pueden entrañar cierto peligro para la salud bucal del usuario.
El agente blanqueador de estos kits suele ser peróxido de hidrógeno, sin embargo, se debe comprobar el nivel que contiene, ya que la dosis permitida es de tan sólo un 0,1%. Por tanto, es recomendable adquirir estos kits de blanqueamiento dental en farmacias y siempre de marcas acreditadas y aprobadas por las autoridades españolas, garantizando así su calidad y cumpliendo los niveles de seguridad exigidos.
Los kits de blanqueamiento dental caseros tienen como inconveniente que no cuentan con asesoramiento médico profesional. En ocasiones, el usuario no escoge la cantidad de producto adecuada, utilizando más o menos cantidad de la que debiera. Asimismo, al no haberse sometido previamente a un examen dental completo, los kits caseros pueden acentuar algún problema dental previo o provocar un aumento de la sensibilidad en las encías y dientes.
Es importante reseñar que para su seguridad, el kit de blanqueamiento dental casero siempre se adquiera en farmacias, parafarmacias o comercios de confianza que garanticen una total calidad y seguridad. Si el usuario presenta algún problema o molestia dental antes de iniciar el tratamiento, desestime el uso de un kit de blanqueamiento dental casero y consulte a su dentista.

En el mercado se pueden encontrar también pastas de dientes blanqueadoras. Estas pastas dentales blanqueantes contienen sustancias compatibles con el cuidado del esmalte como silica, pirofosfatos o bicarbonato de sodio, entre otras. Ayudan sobre todo a prevenir cierto grado de tinción o a conservar los efectos de un tratamiento para blanquear los dientes. Sin embargo, su efectividad es escasa si la tinción es acusada, si las piezas dentales no han sido tratadas anteriormente por un profesional o si no se ha reducido el consumo de aquellos alimentos o bebidas que generan manchas.
En los últimos años, han proliferado en algunos blogs y páginas web información en las que se recomiendan peligrosos trucos caseros para blanquear los dientes, remedios que pueden poner en serio peligro la salud bucal del usuario. Cepillarse los dientes con sal y limón o enjuagarse con agua oxigenada, son sólo dos ejemplos de estos remedios o trucos caseros que pueden provocar daños no recuperables en el esmalte. Por eso, es aconsejable que a la hora de realizar un blanqueamiento dental el paciente se ponga siempre en manos de un profesional que vele por su salud dental.
El tratamiento de blanqueamiento dental con LED o luz fría se realiza en la consulta del dentista y ofrece grandes resultados, visibles desde el primer día. En este procedimiento para blanquear los dientes se utiliza una luz fría de alta intensidad sobre la dentadura, en la que previamente se ha aplicado un agente blanqueador. Con este sistema, el dentista limpia la cara externa de la dentadura para que los dientes sean más receptivos al blanqueamiento dental. A continuación, coloca un protector de encías y labios para evitar el contacto de estos con el producto, evitando que se irriten y aumente la sensibilidad. Después, se aplica un gel blanqueador y se pone al paciente unas gafas protectoras para que no le moleste la luz de la lámpara. Acto seguido, se aplica la lámpara de LED en ciclos de cinco a ocho minutos, después el paciente se enjuaga y se vuelve a aplicar el gel y la luz.
Según las necesidades del paciente y la morfología de su dentadura, se varía la intensidad de la onda, así como la duración del tratamiento. Por este motivo, es importante que el odontólogo realice un examen clínico para poder identificar posibles patologías bucales y tratarlas antes de realizar el blanqueamiento dental con LED o luz fría, así como para elegir el proceso que mejor se adecue a cada paciente.
En este caso el dentista elabora a medida unas férulas para el paciente y le hace entrega de un producto blanqueador, así como de las jeringas que utilizará para su implantación. Todas las noches, después del cepillado, se coloca la férula con el agente blanqueador. Por la mañana, ésta se retira y se enjuaga la boca con agua fría para eliminar los posibles restos. Este procedimiento se lleva a cabo durante aproximadamente un mes y cada semana el odontólogo realiza una revisión, con el fin de comprobar que el tratamiento está surtiendo efecto y que no existe ningún problema bucodental.
La técnica de blanqueamiento dental combinada consiste en la aplicación de las dos técnicas anteriores: el blanqueamiento con luz LED y el blanqueamiento en casa con moldes. Con este sistema, una parte del tratamiento se realiza en la clínica, con la técnica de LED o luz fría y bajo la supervisión del odontólogo, y la otra la completa el paciente en su domicilio, colocándose unas férulas impregnadas con productos blanqueadores y con el control del profesional que es quien confecciona los moldes a medida para ajustar a los dientes con precisión. La duración de este tratamiento para blanquear los dientes vendrá determinada por la tonalidad inicial de las piezas dentales, así como del resultado que se pretenda conseguir. En general, será de entre siete y quince días.
El resultado de esta técnica combinada depende de las características de cada paciente, así como de la frecuencia con la que se blanquean los dientes. El blanqueamiento dental combinado permite tener una sonrisa más blanca, sin embargo, el resultado obedece en gran medida al grado de oscurecimiento de los dientes y a la genética de cada individuo. Así, en algunos casos, puede ser necesario prolongar el tratamiento, tanto en la clínica como en el domicilio, para conseguir un tono más claro. Con esta técnica será necesario sesiones de refuerzo anuales para lograr mantener el blanqueamiento dental conseguido.
Para aquellos pacientes cuyos dientes presenten un tono demasiado grisáceo que no permita un blanqueamiento dental efectivo, pregunten a su odontólogo por las carillas dentales. Este sencillo tratamiento de estética dental permite elegir la forma y el color que se desee. Consiste básicamente en colocar una lámina de composite o porcelana en la pieza dental. Así, según el material empleado para su construcción, existen las carillas de composite y las de porcelana. Las primeras son más económicas pero duran menos tiempo y tienen más posibilidad de rotura. Además, con el paso del tiempo puede variar algún tono el color. Las de porcelana por su parte, son más resistentes y el color es más parecido al esmalte natural, permaneciendo inalterable con el paso del tiempo.

Aunque los kits de blanqueamiento dental vendidos en farmacias, parafarmacias o supermercados son baratos y cómodos de utilizar, la realidad es que los resultados no son tan efectivos como el paciente espera, provocando incluso, con algunos productos o aparatos de dudoso origen, daños en el esmalte de la dentadura. Por eso, es recomendable para la salud bucal del paciente que el tratamiento para blanquear los dientes se realice en una clínica dental profesional, utilizando la técnica que mejor se adecue a sus necesidades: el blanqueamiento dental con LED o luz fría o el blanqueamiento dental combinado en casa y bajo supervisión médica. El blanqueamiento dental con LED o luz fría es de los más conocidos y utilizados, ya que se consiguen grandes resultados en una sola sesión, con la garantía de que no provoca daños en los dientes y de que está controlada en todo momento por el odontólogo. Esta sesión, que dura menos de una hora, permite al paciente ver el efecto prácticamente en el momento. Además, es muy cómoda, ya que no es necesario utilizar férulas en casa ni, por lo general, repetir las visitas a la clínica hasta pasados entre dos y ocho años.
A la hora de elegir un tratamiento es importante consultar con su odontólogo con el fin de que éste aconseje la mejor técnica de blanqueamiento dental para la salud de su boca. De esta forma, éste realizará una limpieza dental profesional y comprobará si existe algún problema bucodental, como las caries, que se debe resolver antes de aplicar el blanqueamiento dental. Aunque depende también de la elección del paciente, el dentista recomendará, en la mayoría de los casos, el tratamiento de blanqueamiento dental combinado.
Con esta técnica para blanquear los dientes, el paciente cuenta con la seguridad de realizar la primera parte del mismo en una clínica, sin comprometer su salud bucal, siempre bajo la supervisión del odontólogo y que complementará con la colocación de férulas en casa, acudiendo a la consulta únicamente para revisión.
Aunque las molestias que en ocasiones aparecen durante el tratamiento de blanqueamiento dental profesional son mínimas, es necesario que el paciente las conozca para poder tratarlas de la forma más adecuada. La principal molestia es la sensibilidad dental, que se puede producir durante o después del tratamiento. Para evitar esta incómoda sensación, en las clínicas dentales se utilizan geles específicos que la reducen considerablemente.
Para mantener la sonrisa blanca durante más tiempo, tras un tratamiento de blanqueamiento dental, se debe seguir una buena higiene bucal utilizando preferiblemente una pasta de dientes blanqueadora. Además, se recomienda evitar en la medida de lo posible, la ingesta de café, té, vino tinto, gaseosas, refrescos, salsas, frutas de color oscuro, entre otros. Por el contrario, se aconseja tomar frutas y verduras como las judías verdes, coliflor, zanahorias o apio que además de limpiar los dientes al masticar, aumentan la secreción de saliva, que previene de forma natural la tinción de los dientes.
Gracias al alto contenido en calcio y fósforo, los productos lácteos como el queso, el yogurt y la leche, ayudan a fortalecer los dientes. Asimismo, algunos de los elementos de este grupo alimenticio neutralizan los ácidos que dañan el esmalte y que pueden afectar a la tinción de la dentadura.

El precio de un blanqueamiento dental profesional resulta económico y barato en comparación con otros tratamientos odontológicos. El precio del blanqueamiento dental profesional depende, en gran medida, del producto utilizado y de la técnica que se empleé en la clínica. Aunque el precio del blanqueamiento dental profesional es menos económico que los tratamientos caseros, las técnicas profesionales ofrecen, desde el primer momento, sorprendentes resultados y la seguridad de que no se pone en peligro la salud bucodental, ofreciendo una excelente relación calidad-precio. Así, gracias a estas técnicas, se eliminan el tono amarillo de los dientes y gran cantidad de manchas dentales, aclarándose varios tonos, recuperando el blanco natural de los dientes y mejorando la sonrisa del paciente, lo que repercute en sus relaciones personales, el éxito laboral y en su autoestima. Consulte con su odontólogo para obtener el precio de un blanqueamiento dental profesional adecuado a sus necesidades.